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viernes, 9 de mayo de 2008

Videojuegos

Lo recuerdo de forma tan nítida. Tenía 8 años y apenas alcanzaba los botones, pero la primera vez que fui a los videojuegos se me quedó grabada para siempre.
Aún recuerdo la sensación de angustia al ver venir al jefe de la 1ª etapa en el Kung Fu Master, o el rush de adrenalina al obtener la nave cabrona en el StarForce.

Mario Bros era un guatón sin brillo y lo sigue siendo.


Recuerdo la primera vez que vi Mortal Kombat. Salí­ de clases, me fui derecho a los videojuegos del centro. En la entrada habí­a un montón de gente, me escabullí­ por entre la multitud(¡no exagero!) y justo cuando diviso la pantalla, veo a Subzero realizando el más desorbitante, extraordinario e inolvidable ¡¡¡FATALITY!!!
....quedé atontado, no podí­a creer que un videojuego llegara a ese nivel de exquisita violencia, ese desparpajo gore, esa maestrí­a en el derramamiento de sangre. Su realismo era impactante, apoteósico, como si el Mal en persona hubiese programado ese prodigio, que incitaba a millones a despedazar, descuartizar, decapitar y matar. Una verdadera oda al asesinato. Aahh! que bellos recuerdos.

Durante los años de universidad era común intercalar el estudio de bases de datos con sesudas discusiones acerca de las mejores estrategias de asedio con tanques o hidralisks, en Starcraft obviamente.

Hoy en día disfruto jugando Call of duty 4, Need for Speed ProStreet, Crysis.

Y por supuesto que estoy expectante ante el lanzamiento de Starcraft II, estoy seguro que los 10 años de espera valdrán la pena.



One - Metallica (Starcraft remix)



¡En taro Adun!

...somebody call for an exterminator?

jueves, 2 de agosto de 2007

Adiós amigo

A una semana de tu partida.

Tu vida fue más punk que todos los pendejos poser que pululan por el centro, con el pelo pintado de colores. Tu amor por la música era más grande que toda convención social(y que la paciencia de tus vecinos). Tu simpatía sincera conquistaba a todos, incluso a un weon huraño como yo.

Aún recuerdo nuestras conversaciones sobre heavy metal, poesía, filosofía y blues.

Compartimos el gusto por Nirvana, pero sólo tú seguiste la senda de Kurt al pie de la letra. Podría hacer miles de preguntas pero ya sé por experiencia, que el mar no da respuestas.

Sólo queda agradecerte por todos los momentos vividos y recordarte como lo que fuiste: un rebelde, un loco, mi amigo.

viernes, 9 de junio de 2006

Pasión de multitudes

Cuan distinta sería mi historia, y la de muchos de quienes leen este blog si no existiese el fútbol.

Todos mis recuerdos de infancia están repletos de aquellas pichangas eternas, en que junto a mis amigos pasábamos tardes enteras jugando en un tierral, justo al lado de la línea férrea, bajo un sol agobiante. Allí estábamos, traspirados y sucios pero con una enorme sonrisa. ¿El ser amigos nos llevaba a jugar o el juego nos hizo amigos?, la verdad no recuerdo.

He visto hartas veces a la selección chilena pero sólo dos veces en el Estadio Nacional, una de ellas fue la victoria por 3-0 sobre Brasil en las eliminatorias para Korea-Japón, fue una experiencia inolvidable. El sentir la ansiedad previa mientras se espera por entrar al estadio, aún cuando faltaran 3 horas para el inicio del partido. El correr hasta la entrada para ganar una buena ubicación, el pasar el rato(horas en realidad) haciendo “la ola”, estar allí y ver salir al huaso peregrino quien coreografía un multitudinario “ceacheí”, cantar el himno nacional con el pecho henchido de orgullo y emoción. Segundos antes del comienzo, la ansiedad da paso a la nerviosa expectación. Cuando el árbitro da el pitazo inicial el estadio entero empieza a vivir la pasión de multitudes. Todas las voces cantan al unísono de una bandera. Cada corazón comienza a vibrar con cada ofensiva propia y a apretar los dientes (y algo más) con los ataques contrarios. El echarle puteadas al árbitro en cada cobro desfavorable es casi un sacramento, así como el ponerse de pie en cada tiro de esquina, ¡gritar, reclamar, aplaudir, pifiar!, vivir con el corazón acelerado hasta explotar en un orgasmo colectivo donde 70.000 almas gritan ¡¡¡GOOOOOOOOOL!!! Para terminar abrazándose con gente que nunca viste en tu vida y que nunca volverás a ver, gritando, aplaudiendo, disfrutando al máximo ese mágico y efímero momento.

En España un grupo de mujeres creó una página web llamada www.nomasfutbol.es quienes obviamente detestan el fútbol y no entienden el por qué a los hombres nos gusta tanto. Difícil tarea la de explicarlo, porque donde ellas ven a 11 tipos sudorosos y hediondos, nosotros vemos un equipo. Donde ellas ven un grupo de locos gritando, nosotros vemos a una hinchada fiel. Para ellas una camiseta es una prenda de vestir, para nosotros es un estandarte de sueños, talento e historia. Donde ellas ven un evento sin sentido, nosotros vemos una gesta deportiva que nos evoca el sentido de pertenencia a un barrio, a una ciudad, a un país, a una pasión,...a una época pasada, donde el sol bronceaba nuestros sueños, cuando un balón y un grupo de amigos bastaban para ser feliz.

Los Miserables - El Crack