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sábado, 6 de septiembre de 2008

Creo

Creo en la democracia pero al contado y sin intereses binominales
Creo en la amistad de quien no lleva la cuenta
Creo en leer entre líneas y entre besos
Creo en desfazer entuertos
Creo en los abrazos
Creo en compartir, aunque sea un vaso de agua.
Creo en mí mismo, aunque a veces dude.
Creo en la poesía como espejo de lo invisible
Creo en las posibilidades infinitas de una hoja en blanco
Creo que todos merecen una segunda oportunidad
Creo que mañana siempre puede ser mejor

Y creo en Joe Pesci *

* Si no sabes inglés puedes leer la traducción aquí

(esta es la continuación tardía de No creo)

lunes, 25 de agosto de 2008

martes, 18 de marzo de 2008

Semana Santa

Semana que llama a la reflexión.
A abstenerse de comer carne.
A emocionarse viendo la película de Zefirelli.
A escuchar sermones inspiradores.

In flames - Man made God




Update: Para quienes no captaron la ironía, pasen el cursor sobre las palabras resaltadas.

lunes, 1 de octubre de 2007

El camino de la duda

He leído algunos párrafos algo acalorados, a raíz de la revelación de las cartas de Teresa de Calcuta, donde ella deja entrever sus dudas acerca de la existencia de Dios. Mientras algunos dogmáticos hacen denodados esfuerzos por minimizar el impacto de dichas dudas existenciales, otros parecen celebrarlas como una especie de gol teológico.

En lo personal, no me es de gran importancia si ella creía o no. Su dedicación a los pobres es loable, incluso para aquellos que como yo, desconfían y cuestionan abiertamente a las religiones y sus curias.

En lo que sí critico a la Madre Teresa, es en la ideología entretejida en su obra hacia y por los pobres. Ella siempre habló de CARIDAD pero no de JUSTICIA. Centró su accionar siempre en la lástima, en la limosna, pero nunca fue enfática en defender la justicia social. Aún cuando esto no debe extrañar tomando en cuenta que vivió gran parte de su vida en India, donde la faramalla hinduista del karma("Si eres pobre, ignorante y explotado es en castigo por tus pecados en vidas pasadas") es de uso común para justificar las injusticias sociales y el status quo de las castas.

Ningún poderoso aplaude a quien cuestiona su poder, supongo que por eso la Iglesia la apoyó irrestrictamente y los estados(especialmente USA) le concedieron diversos premios. Incluso le concedieron el cada vez más devaluado Nobel de la Paz(1979). Pero el oportunismo y conveniencia de los poderosos no empaña un ápice su incansable entrega.

Aterrizando el tema a los beatos de Chile, me siento mucho más cercano al Padre Hurtado que a Sor Teresa de los Andes, ya que mientras el primero se mantuvo firme en el combate a la pobreza y las desigualdades sociales("la caridad comienza donde termina la justicia"), la segunda prefirió encerrarse en un convento a rezar. En términos humanos Alberto Hurtado me parece más valiente, coherente y consecuente. Ya que aún cuando su propia iglesia le cuestionaba abierta o soterradamente(como suele acostumbrar) el mezclarse con la clase obrera, él siguió actuando conforme a su conciencia más que a la voluntad de los gerentes de Vaticano Corp. Ahora, aclaro que no se trata de votar por quien fue más santo(guarden sus celulares) sino de contrastar formas de vivir y entender la vida y la espiritualidad.

En más de una ocasión escuché la tesis de que aquellos que no creen en Dios adolecen de una moral débil al no responder a ningún "poder superior". A lo que suelo retrucar, que la moral no tiene por qué depender de una amenaza o premio de alguna entidad superior. Eso es egoísta, ya que propugna la lógica de hacer el bien para ganar algo, igualando la generosidad hacia el prójimo con el pago de la hipoteca de un departamento en el Cielo(no pague en dólares sino con limosnas).

Siento que el hecho de que Sor Teresa haya llevado una vida de servicio, aún dudando de la existencia de Dios(incluyendo el castigo divino y la preciada vida eterna), no hace más que acentuar la genuina generosidad de su espíritu. ¿Me pregunto cuántos de los que ocupan un sillón en el directorio de Vaticano Corp. pueden decir lo mismo?

Me declaro agnóstico así que rechazo todo dogma y la única certeza que reconozco es la duda. Pero eso no me impide valorar a quienes son capaces de dejar el discurso y dar un ejemplo diario de entrega al prójimo, sean creyentes o no.

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No creo

martes, 22 de mayo de 2007

No creo

No creo en las vírgenes que se embarazan, sería más fácil creer en un trauco que metió algo más que el Pahueldún.
No creo en la santidad del señor feudal llamado Dalai Lama.
No creo en Papas, excepto las que se hacen puré.
No creo en Siddharta y su iluminación. Ya demostró Kurt que el único nirvana llega con un escopetazo, antes de los 28.
No creo en el destino.
No creo que Dios sea un cajero automatico.
No creo en aquellos que esgrimen la pobreza para acumular riquezas.
No creo en el karma para justificar la opresión y explotación de los pobres.
No creo en los pecados, originales o fotocopiados. Me he comido muchas manzanas y eso no me hace culpable, a lo más glotón.
No creo en lo que dicen esos infomerciales de mañana de domingo.
No creo en pueblos elegidos.
No creo en Jihad ni cruzadas ni evangelizaciones. Las matanzas son matanzas sin importar el estandarte del verdugo.
No creo en milagreros estafadores.
No creo en la moral de las élites.
No creo en Babilon pero tampoco en la marihuana inofensiva.
No creo en anatemas.