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martes, 25 de marzo de 2008

Ai no Korīda (In the realm of the senses)

Aún 32 años después de su estreno, esta película no ha perdido un ápice de su fuerza transgresora. Obligando al espectador a sacudirse, aunque sea por un momento, de esa melosa visión del amor impuesta por Hollywood, tan "normal", tan pacata, tan aburrida.

Resulta jocoso que los gringos se vanaglorien tanto de la osadía de "Blue Velvet" o de "Basic Instincts", ombliguismo puro.

Trama

Ambientada en 1936, en Tokio. Cuenta la historia de Sada Abe, una ex prostituta que llega a trabajar como sirvienta en un hotel. Allí conoce al dueño, Kichizo Ishida. Quien está obsesionado con el sexo, por lo que desde su primer encuentro darán rienda suelta a sus más ocultos deseos, en una vorágine de lujuria, alcohol y autoindulgencia. Pero el carácter posesivo de Sada Abe crecerá, al punto de amenazarlo de muerte si llegase a mirar a otra mujer, incluida su propia esposa.
La obsesión que cada uno siente por el otro y por la búsqueda del placer llega a tal extremo, que Ishida le pide a su amada que lo estrangule durante el acto sexual, para aumentar su placer. Acción que ella llevará a cabo gustosa, entendiendo las prácticas Sada-masoquistas como parte de la más absoluta muestra de amor y generosidad hacia su amado. Y así continuarán en una espiral de obsesión, placer y decadencia, hasta que al final...bueno, cuando la vean lo sabrán.

Impresión personal

Lo primero que llama la atención de esta película es que fue estrenada en 1976. Dado su controversial argumento y provocativas escenas fue prohibida en muchos países, de hecho aún está prohibida en Irlanda. Lo anterior habla muy bien de la libertad creativa del cine japonés y de la madurez cultural de Japón, amén de una historia donde el arte siempre ha tenido un lugar principal. Recordemos que los samurais eran tan diestros con la espada como con el pincel.

Una mente pequeña se obsesionará con las escenas de sexo(real), una mente estrecha caerá en el (pre)juicio moralista y superficial. Y es que ésta película sólo muestra su verdadera naturaleza, a quien esté dispuesto a verla sin anteojeras de ninguna especie. Porque lo que relata no es más que una historia de amor, desatado, enfermizo, loco, descarriado, obsesivo, violento, tierno, intenso, decadente. A final de cuentas un retrato del amor mucho más real y franco de lo que Hollywood jamás se atreverá a mostrar.

Esta historia plantea preguntas tales como ¿en qué se diferencia el amor de la obsesión?, ¿el amor lleva al sexo o puede ocurrir al revés? y la principal de todas ¿el amor tiene límites?

Del final sólo diré que no tiene nada que ver con los cierres empalagosos de las películas gringas (eso hubiese sido un pecado mortal). Y precisamente por eso amé el final de esta historia. Porque en mi opinión, aún en sus imágenes más abyectas, anida la más dulce, incondicional e incomprendida muestra de amor. Misma que transformó a su protagonista Sada Abe, en una leyenda viviente.

Esta película está basada en hechos reales. Para quienes dicen que la vida imita la arte, he aquí la prueba de que siempre ha sido, es y será al revés.

¿Cómo obtenerla? Instalen µTorrent y luego hagan click

Que la disfruten.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Facilidad de pago

Me hizo un mamón, le pagué con mi tarjeta Faladeuda y ¡acumulé puntos!

lunes, 6 de agosto de 2007

Calentura y tecnicismos legales

Para entender esto, tómate 3 minutos y lee el post anterior...

Bandolera dijo: NO seas tan esctricto, hombre. En el caso de la supuesta virgen, quizás ella aún no quiera meterse completamente con el tipo(s) por razones que desconocemos y no podemos juzgar. Quizás aún no quiera dar ese paso y esa es su forma "tramitarlo"...en fin, a mí me da lata, pues esa sí que es mala suerte..aunque todos debíeramos saber que es el riesgo.
En el spot del sida, creo que sin ser bueno, hay un cierto avance...aunque queda harto aún. Entre tantos problemas graves de este país, a los sres. políticos les gusta hablar de una novela nocturna y bailar el koala...
Saludos, cascarrabias


Quiero decir que el post anterior fue escrito con un dejo de ironía y humor. Lamento que no se haya entendido así. Pero bueh! creo que el tema amerita explayarse un poco más, y ahora en serio.

Lo que critico NO son las razones para optar por la castidad o no, eso es una decisión personal y cada quien elige libremente, o al menos así debiera ser. Lo que SÍ critico es la incongruencia entre la santidad en el discurso y la calentura en los hechos, producto de la moralina ciega e intransigente.
Si una persona elige, de manera libre e informada, optar por la castidad hasta el matrimonio, no hallo motivos para cuestionarla. Pero es la entelequia ignorante y obcecada la que lleva a situaciones como las descritas. Ya que de nada sirve ser "técnicamente" virgen si eso no evita embarazos no deseados, ETS o peor aún, el SIDA.

Hay chicas adolescentes que para seguir siendo vírgenes optan por tener sexo oral y/o anal con sus parejas, sin ninguna protección ni conocimientos sobre su propia sexualidad. O sea, mantienen la careta conservadora para no ser condenadas por sus familias, pero buscan los "tecnicismos legales" para satisfacer sus instintos de todas formas.

Hace pocos días vi un documental gringo sobre sexualidad. Y una de las conclusiones es que mientras las personas se inician sexualmente cada vez más jóvenes, al mismo tiempo cuentan con más y mejor educación sexual que sus padres. En cambio quienes "optan" por la castidad debido a presiones externas(principalmente religiosas), tienen una alta probabilidad de caer en conductas riesgosas debido a que cuando eventualmente ceden a sus naturales instintos, lo hacen sin ninguna información, y mucho menos protección.

A fin de cuentas, cada quien debiera elegir dónde, cuándo, cómo y con quién iniciará su vida sexual. Sin presiones sociales, ni religiosas y, contando con toda la información necesaria. Para dejar atrás los fantasmas, culpas e ignorancia. Asumiendo una sexualidad libre, segura y responsable.

¿Y tú, qué opinas?